- IDA : R.C.D.ESPANYOL 0-1 F.C.BARCELONA , VUELTA : F.C.BARCELONA 3-0 R.C.D.ESPANYOL .
SUPERBARÇA.
El Barcelona se queda la Supercopa y además se gusta ante el Espanyol.
Doce minutos le duró el Espanyol en la vuelta de la Supercopa de España a un Barcelona que no sólo ha conseguido el primer título oficial de la temporada 2006/07, de los seis que puede ganar, sino que ha vuelto a demostrar que su fútbol sigue estando a mucha distancia de la mayoría de los equipos españoles y europeos, por no decir a años luz. No sólo lo hace fácil, sino que lo hace bonito y efectivo. Encima, el cuadro blanquiazul presentó en el campo mucha menos batalla que había hecho en los despachos los días anteriores.

Ante la casi total ausencia del Espanyol en este partido de vuelta, el Barcelona se dedicó el resto del partido a lo que le gusta, es decir, a tocar el balón de un lado para otro, sin solución de continuidad, a gran velocidad, mareando al rival, por momentos con algunas 'delicatessen' incluidas de Ronaldinho o Messi, y en general ante el inmenso placer de su afición, que apenas pudo parar de ovacionar las acciones de sus jugadores.

Deco volvió a aparecer, ya en la segunda parte, para rematar la faena con una media chilena, de nuevo a pase de Belletti, que subía al marcador un 3-0 que a muchos les hizo recordar el resultado que pedía el club blanquiazul para el partido de ida por la presunta alineación indebida de Xavi y Puyol, pero que quedó en el limbo al no aceptar Competición la solicitud de impugnación del conjunto blanquiazul.

Seguridad defensiva unida al espectáculo
El Espanyol, sobre todo con la entrada de Luis García después del descanso, buscó al menos conseguir el gol del honor en el segundo tiempo, pero ni por esas. Entre la seguridad defensiva de los azulgrana, que han mantenido imbatida su portería en los dos partidos jugados, y la escasa puntería de los delanteros periquitos, pues eso, que no hubo manera de sorprender a un Jorquera que dejó a Víctor Valdés en el banquillo y que estuvo acertado ante los escasos disparos de Pandiani, Luis García y compañía.

La fiesta azulgrana la completaron el veterano central francés Thuram y el joven delantero islandés Gudjohnsen, que debutaron con la camiseta del Barcelona. El primero mostró la seguridad defensiva que es capaz de aportar a pesar de los años y el segundo presentó mucha pelea en ataque, pero no tuvo la suerte de marcar su primer gol oficial en el Camp Nou.

De este modo, el Barça ha conquistado su séptima Supercopa de España y empata a títulos en esta competición con el Real Madrid, también dueño de siete Supercopas. Ángel María Villar, presidente de la Federación Española de Fútbol, entregó tras el choque al capitán Carlos Puyol el trofeo que acredita al equipo azulgrana como Supercampeón nacional, un título que ya obtuvo la pasada temporada tras superar al Betis.